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REINVENTARSE PROFESIONALMENTE

Un día estaba revisando posts en Facebook y leí uno que arrancó mi carcajada:


“Ahora entiendo lo del sueño americano. En este país siempre estás tan cansado que te caes de sueño por las esquinas”


Captó mi atención y mis pensamientos. Hay días que me siento exhausta cuando me voy a dormir; tanto que pienso que una sola noche de sueño no va a poder remediar mi estado.


En otros artículos anteriores ya he comentado la exigencia laboral que a mí me ha supuesto esta experiencia. Sin embargo, tengo muy presente que ésta es mi circunstancia personal en el mundo de la docencia, algo a lo que he elegido seguir dedicándome aquí. Pero podría haber hecho otra cosa, podría haber iniciado otro camino profesional.


Dos de las características que Estados Unidos ofrece son su versatilidad y oportunidades de empleo. Si quieres darle una nueva orientación a tu profesión, sólo tienes que querer intentarlo y demostrar tus habilidades para hacerlo.


Alicia Marín, compatriota española, lleva viviendo aquí cerca de una década. Su historia es un ejemplo de mutabilidad y adaptación al medio. Llegó a Austin en 2014, siguiendo una propuesta laboral que le habían hecho a su esposo. Ella no se lo pensó dos veces, accedió a vivir la aventura; dejó su puesto en una empresa de finanzas en España e hizo las maletas con mucha ilusión. Traían con ellos a sus dos mellizas, Lucía e Inés, que por entonces tenían 4 añitos.


El primer año, Alicia como cabeza de familia, se dedicó fundamentalmente al asentamiento y estructura de la unidad familiar. Un papel crucial, dando esa estabilidad a los suyos tan necesaria en momentos de transición. Esto es algo que puede dar mucho vértigo a la hora de tomar la decisión previa al cambio. Al final, muchas mujeres/esposas cambian completamente su realidad y rol en la familia por apoyar el desarrollo de sus parejas, o a la inversa. Y de pronto, uno pasa a convertirse en am@s del hogar, en un país desconocido en el que no se tiene tampoco establecida una red social.


Reconoce que aunque tuvo sus momentos difíciles y "de bajón", afrontó la situación desde una perspectiva amable e intentó vivirla con satisfacción. Su propio carácter ayuda, Alicia es una persona divertida, positiva y entusiasta. Aquellos inicios le posibilitaron tener mucho tiempo para explorar "Salía con las amigas a taconear, ir al gimnasio por las mañanas y tomármelo con tranquilidad" nos cuenta ella. Precisamente, esa fue la fórmula idónea para ampliar su círculo social. Gracias al trabajo de su marido conectaron enseguida con la comunidad de españoles que forman y enseguida se sintieron acogidos.

No obstante, como mujer activa e inquieta que ella es, llegó un momento en el que nuestra protagonista decidió que ya había tenido bastante trabajando en casa; quería comenzar a tener un trabajo remunerado, aprender inglés, salir del hogar y vivir la experiencia también a nivel laboral. Para ello decidió, después de unos tímidos intentos repartiendo unos cuantos currículums aquí y allá, contratar a una "professional coach" que le guiara en su búsqueda de trabajo. "No contaba con un “networking”, no conocía a nadie aquí. Hasta entonces, me había limitado a aplicar a trabajos que estuvieran dentro de mi área de experiencia, las finanzas. Con la professional coach entendí que no era yo la que tenía que cerrarme puertas, que tenía que ver la adaptabilidad de mis habilidades, mi capacitación para poder desarrollarme en otros campos, y sobre todo creer en mí y saber venderme de cara a la galería". Comenzó a moverse en diferentes espacios y et voilà! un día consiguió un puesto en una empresa tecnológica.


Alicia es el perfecto ejemplo de que puede conseguirse un empleo en este país sin conocer a nadie. No sólo eso, sino que una vez que comenzó a trabajar, en un año, ya le ofrecieron un ascenso. Ahora pertenece al departamento de marketing de la empresa, algo que se le antoja hubiera sido inimaginable en España. Dar el salto del mundo financiero al área a la que actualmente se dedica. "Se valoran enormemente las “transferable skills”, las destrezas generales que uno posee y que puede fácilmente adaptar de una profesión a otra: habilidades resolutivas, de comunicación...etc."


Me pregunto,(ya que yo siempre he trabajado en el sector público en este país), si en el sector privado, las cosas son diferentes en cuanto a jerarquización de puestos. A este respecto no se lo piensa dos veces: "Bajo mi punto de vista, creo que las relaciones entre trabajadores aquí son mucho más fáciles, más relajadas. Puedes comunicarte con cualquier superior de la empresa directamente sin temor a que otros se sientan ofendidos por haberte saltado mandos intermedios. La apertura y simplicidad que yo he experimentado siempre me ha hecho sentirlo como un sistema menos jerarquizado que el español".


Igualmente, su recorrido empresarial aquí premiará su currículum en un futuro si decide volver a nuestro país. Toda la formación, experiencia laboral en diferentes campos y el haber trabajado para una compañía americana añadirá mucho potencial a su historial.


¿Y las vacaciones?, porque claro, aquí normalmente las empresas estadounidenses ofrecen 15 días al año. Alicia vuelve a considerarse una afortunada en este aspecto "Gracias a que trabajo a distancia, puedo permitirme el mes de vacaciones. Quiero decir, trabajo remoto cuando estoy en España; normalmente pido una semana"off" de las cuatro que viajamos, y las otras tres me dedico a mi actividad desde mi lugar de descanso. Algunas compañías prometen lo que se conoce como "vacaciones ilimitadas", aunque esto es un arma de doble filo. Supone solicitar tus días con mucha antelación y siempre contando con que no haya un proyecto para el cual sea indispensable tu presencia o que tu ausencia no perjudique al funcionamiento regular de la compañía. Es decir, se hace difícil conseguir tener un mes de vacaciones seguido. El mes que al expatriado español le viene de maravilla para visitar a su tierra y su familia en España."


"¿Visualizas algún día la vuelta definitiva?" Le pregunto con curiosidad. Viendo a sus dos preciosas hijas que ahora ya cuentan con 13 años y que tienen la vida montada aquí, su hogar, su felicidad... se me antoja que por ahora no es una cuestión que valoren. ¨Nosotros decidimos día a día, por ahora estamos bien, pues seguimos ¿Quién sabe lo que puede suceder dentro de un año o de cinco? Lo que sí que tengo más claro es que no me jubilaré en este país. Quizá en España o quizá viajando por el mundo, ese es mi sueño."

Me encantó como expresó un día en una de nuestras conversaciones con convencimiento "El mejor punto para vivir es en mitad del océano, yo me quedo en el Atlántico, con las cosas buenas de aquí y las cosas buenas de allí” . Coincido con ella 100%. No hay sociedad perfecta, no hay una mejor que otra. Las dos aportan sus pros y cons. De las dos pueden pensarse virtudes y defectos.


"Mientras tanto, vivamos el presente, sin dejarnos llevar por el que sería de mi vida estando allí o estando acá". Así dejo a Alicia, en un jardín que parece de cuento de hadas en su casa; con Aspen, su cariñoso y juguetón mini bernedoodle que anda corriendo de aquí para allá entretenido, y sus hijas, una mezcla perfecta de cultura americano-española, respetuosas, maduras y responsables. Seguiremos en contacto Alicia... ha sido un placer conocerte.




Alicia se tatuó el árbol de la vida, simbolizando su familia. Todos creciendo juntos con firme base en las raíces (que contienen las iniciales de sus hijas y marido).

Si quieres escuchar con más detalle la versión sonora de este artículo, no dudes en hacerlo a través del link que aquí se adjunta a su episodio de podcast.




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