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ESTADOS UNIDOS ESTÁ MUY LEJOS

Updated: Dec 24, 2022

“¡Estados Unidos está muy lejos!” Ha sido casi siempre una de las primeras reacciones que obtenía, y todavía obtengo, cuando le comunico a alguien que vivo aquí. Y sí, la verdad, está lejos; sobre todo está muy lejos cuando te gustaría un fin de semana volver a casa y abrazar a tu prima o a tu mejor amigo, o comer un domingo en casa de tus padres, o pasar un puente celebrando tu cumpleaños. No es lo mismo que vivir en Reino Unido, Alemania o cualquier país europeo.


Siempre pienso que la persona que se embarca en una experiencia así tiene que ser, por supuesto, alguien a quien le guste viajar, no que no le importe; que le guste. Yo nací siendo viajera, aunque tengo que admitir que con los años me estoy volviendo un poco más casera… o será que acuso ya el cansancio de tantas idas y venidas, de tantos vuelos y viajes a mis espaldas.


Escribo esta entrada de blog precisamente desde un aeropuerto, en un día de esos en que mi primer vuelo de vuelta a España por Navidad ha sido retrasado.. acabo de mirar al panel de control y me he llevado la sorpresa de que ya son 4 horas de retraso, menos mal que iba con tiempo a coger el segundo vuelo.. ahora ¡casi tendré que correr!

Austin se ha convertido en una ciudad grande pero su aeropuerto no ha crecido a la misma velocidad. Se ha quedado pequeño, así que cada vez que quiero viajar a España, ineludiblemente tengo que hacer escala y coger dos vuelos. Esto me ha hecho saber algunas de mis preferencias de viaje y mejorar mi manera de viajar.


Por ejemplo (consejo que yo misma no he seguido hoy, “consejos doy que para mí no tengo”), la mejor escala para ir de EEUU a España es Nueva York, o Philadelphia, DC o cualquier localidad colindante a éstas, ¿Por qué? Porque cruzar el océano desde allí es el trayecto más corto. Son 7 horas, que con un poco de suerte y con vientos a favor, a veces se hace incluso en menos tiempo. En mi caso, vuelo Austin-cualquier ciudad en US, paradita, y cojo el segundo vuelo para llegar a mi destino final. Así cuando llegas, pasas aduanas en tu país, no en cualquier otra ciudad europea. Además tienes más probabilidades de que de esta manera se facture tu maleta para el itinerario completo, que no suele suceder cuando vuelas haciendo escala por otras ciudades europeas.

Lo mismo a la inversa. En el recorrido “Spain to the US”, prefiero hacer la escala en EEUU. En este caso, así paso el control de inmigración nada más llegar y luego ya vuelo internamente por mi país de acogida, y llego a mi casa, Austin, ya sin tener que esperar a pasar ninguna otra inspección. Luego están ya los gustos personales...

Odio Miami para hacer escala, lo siento. No sé si será porque realmente lo de la leyenda del “Triángulo de las Bermudas” es verdad, pero yo siempre que he viajado por allí, he tenido vuelos reguleros, tormentas, vientos y retrasos; así que es una parte que evito, sobre todo en agosto y septiembre, que es temporada álgida de huracanes.


Lo siguiente es paciencia. Armarse de paciencia y no cabrearse ante retrasos y con perdón “jodiendas” de las compañías. He sufrido de todo, cancelaciones, overbooking, rifas de asientos en otros vuelos, incluso, pueden pagarte dinero si ante un vuelo con overbooking te ofreces a esperar e ir en otro posterior. Así de impresionante, a veces me parece una rifa de feria. A la vuelta de la pandemia, incluso peor, los vuelos están más caros y todavía hay más retrasos y cancelaciones.


Cuando compro un vuelo, doy por “perdido” el dinero que invierto. Quiero decir, si por alguna razón después no puedo ir, por enfermedad, causas familiares o incluso causas ajenas (incluyo causas meteorológicas), sé que el dinero no lo voy a recuperar. Incluso con seguro. Así ha sido mi experiencia.

Con seguro “Cancelación COVID” (así se llamaba), contraje el covid y no podía volar, claro. Prueba positiva, seguro de cancelación, tenía todo lo necesario para justificarla y que me devolvieran el importe de mi billete….”¡trialará!” un 25% creo que recuperé, rascando mucho y después de muchas llamadas telefónicas con la compañía de vuelo y la aseguradora.

Las primeras Navidades que estaba aquí y volví a España, en Nueva York cancelaron mi vuelo a Madrid por inclemencias del tiempo, una nevada impresionante. Tuve que quedarme a pasar la noche en un hotel cerca del aeropuerto, ¿la compañía me reembolsó ese gasto? ”¡trialará!” Ni flores! Y podría seguir contando así unas cuantas más…


Así que lo dicho, paciencia, no añadas más cabreos al cansancio y que no te quiten la ilusión, que al final, ¡te vas de viaje!(o eso es lo que me digo yo).


Aunque parezca mentira, y ya que de dinero estaba hablando, muchas veces sale más barato o al menos por el mismo precio, comprar ida y vuelta de un vuelo. Por eso yo siempre adquiero “round trip”, de hecho ese es el motivo de que me encuentre hoy aquí. Este verano no estaba segura si quería volver por Navidad de visita a España, pero viendo precios, comprobé que era igual de “(no)económico”, coger ida solo que coger ida y vuelta para mi trayecto, así que ya aposté por coger una vuelta en diciembre.


Ropa cómoda, ebook, podcast descargados, episodios de Netflix, laptop y crucigramas ayudan a que los días de aeropuerto no se hagan tan largos. Y más si eres de los míos, ¡que no te duermes ni para atrás en ningún sitio! Yo me lo hago todo del tirón, así ¡¡¡de empalmada!!! como si me fuera de juerga un fin de semana, llego siempre parezco resacosa a mi destino, pero con ilusión, ¡jajaja!


Porque sí, Estados Unidos está muy lejos, pero en parte eso es lo que hace a una experiencia como ésta, única. La maravilla del anonimato, de estar en un país que es tan grande como Europa entera y que ya que estás aquí puedes visitar destinos inimaginables y pasar el fin de semana en el Caribe si te apetece, Alaska y Hawaii te quedan a nada, ¡¡¡a viajar amigos!!! Y bueno, os dejo, que por fin, mi vuelo sale, grata compañía escribiendo en este blog, ¡nos vemos en la siguiente!



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